El sábado pasado tuvo lugar la
III Manifestación Motera Nacional. Una manifestación necesaria para los que vamos en dos ruedas, para que se nos escuche y se nos vea, sobretodo lo segundo.
Quedamos con la gente de Masmoto.net en Plaza de Cuzco para vernos antes de la manifestación. Solamente fuimos
Kykoche y
Bubu con su Perla -una flamante Fazer del 2007-, junto con Fernando (el cuñao), Showy y un servidor. Estuvimos viendo nuestras motos, discutiendo sobre las modificaciones de cada una y hablando de motos. Lástima que Kykoche no se pudiera traer su moto, porque me hubiera gustado hacerle unas fotos junto a la mía.
Salimos para el parking del Bernabeu, donde nos habían concentrado los de
Unión Motera y Lucha Motera, organizadores de la manifestación. Allí me encontré con Abraham también, el pincha del bar y su Yamaha R6. Hicimos fotos, escuchamos las protestas de la manifestación y nos fuimos para hacer el recorrido con
más de 60.000 compañeros en sus monturas.
Solamente decir una cosa:
¡Pere Navarro DIMISIÓN o CESE! Un director de la DGT no puede discriminar abiertamente a un colectivo tan necesario en las carreteras españolas como somos los motoristas. Necesitamos un director de orquesta con más consciencia y conciencia.
El recorrido fue muy divertido. Estar rodeado de motos y sentirte uno más de la marea motera que se convocó en las calles de Madrid fue una experiencia única. Eso sí,
Showy le dio al corte de encendido de mi moto en pleno recorrido y tuve unos segundos de sudores fríos hasta que volví a arrancar la moto, en plena marcha y con primera metida.
Después del recorrido dejamos las motos en la Castellana, a un ladito, para despedirnos. Despedida de los compañeros, apretones de manos, abrazos y cada uno por su lado. Yo me fui a Torrejón, porque
un amigo del gimnasio se pegaba en Perales y habíamos quedado a las 17.00h para irnos todos juntos.
Saludos con mis compañeros del gimnasio, "
que si llevo la moto hasta para ir a comprar el pan", "
que ya no me bajo de la moto ni a tiros",... Apretones de manos, saludos, abrazos y demás. Quedé con Lolo para ir detrás de él, que sabía cómo llegar. Así que... Nos encaminamos hacia Perales. Les seguí un rato a 130 Km/h por la M45, pero les perdí de vista pronto porque iban a 160 mínimo, no veáis cómo tiraban los cabrones, así que me dije, tú tranquilo, que sabes ir a Perales de Tajuña. Así que allí que me encaminé.
Llego a Perales de Tajuña y me tiro así como 30 minutos buscando el gimnasio. Preguntando mil veces. Yo creo que se pensarían que era tonto o algo parecido, porque
no veía ningún cartel con el nombre del gimnasio donde se celebraba la velada Interclub. Así que miro mi móvil y tenía así como 10 llamadas perdidas de mis compañeros. Llamo al Joni y me dice: "
¿¿¿dónde cojones estás???", le digo, "
¡coño! En Perales de Tajuña" y me responde: "
Es en Perales del Río, ¡cazurro!". Con lo que miré la hora y eran las 6 y cuarto. Me indicó un vecino de Perales de Tajuña, que yendo por
Morata de Tajuña-San Martín de la Vega-Perales del Río, no voy a tener problemas y llegaré antes que por la M-45.
Así, me dirijo a Morata de Tajuña por una carretera de curvas. No eran curvas muy reviradas, por lo que las pude coger a 90/100 Km/h, y en uno de los carteles ponía, bienvenidos a
la ruta de La Marañosa. Lo malo es que se estaba haciendo de noche y no me molaba ir por una carretera de curvas a tuti, desconocida para mí y sin ver ni un carajo.
Reduje un poco el ritmo y al final llegué a San Martín de la Vega, donde tuve que darme la vuelta -con susto incluído- porque
perdí las indicaciones de Perales del Río. Pero al final llegué a eso de las 19.00h al gimnasio y todos me estaban esperando ahí, pendientes de que empezase la velada. Tuve suerte, porque no había empezado ningún combate y al final no me perdí nada y encima me hice una rutilla de curvas muy chula. Lástima que no hubiese luz, porque la hubiera disfrutado el doble.
Mi amigo Tito no ganó el combate. Una lástima, porque iba muy preparado y su contrario era bastante patoso, pero daba unas segovianas de cuidao.
Tuvo que ser cosa de los nervios, porque en el gimnasio nos da mil vueltas a los demás. Para la próxima lo hará mejor, estoy seguro.
Tras el combate me fui a casa, que ya era hora, desde las 11.45h que salí por la mañana. Seguí a un compañero -Cendejas- que iba con su coche hasta la M-45 y luego me fui por la A2 hasta mi casa, la mar de tranquilo y habiendo disfrutado de mi
Kawasaki ER-5 todo el día.